Ingredientes:
Para la masa
1. 2 1/2 tazas de harina.
2. 125 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, trozada.
3. 2 yemas de huevo.
4. 1 taza de queso rallado.
5. 1 pizca de sal.
6. 1 o 2 cucharadas de agua helada.
Para el relleno
1. 1 paquete de tocino de 250 gramos o similar.
2. 1 paquete de champiñones.
3. 1 kilo de espárragos.
4. 500 gramos de queso mantecoso o de consistencia similar.
5. 1 taza de crema.
6. 1/2 taza de leche.
7. 3 huevos
8. Las 2 claras que quedaron de las yemas usadas para la masa.
Preparación de la masa:
Mezcle la harina con la mantequilla con los dedos hasta conseguir una mezcla fina y desmigada.
Añada las yemas de huevo, el queso y el agua suficiente para conseguir una masa consistente
Amásala unos minutos hasta conseguir una masa homogénea. Envuélvala en papel plástico y refrigérela durante 30 minutos.
En un molde enmantequillado y enharinado, distribuya la masa anterior. Pincha la masa con un tenedor en toda su extensión para evitar que se infle. Hornear durante 10 minutos.
Sacar del horno y reservar hasta que sea el momento de rellenar.
Preparación del relleno:
Pique el tocino en trozos pequeños, lamine los champiñones en trozos medianos y pique en forma diagonal los espárragos en trozos de un tamaño similar al de un dedo meñique.
Saltee el tocino a fuego alto. Cuando esté dorado, agregar los espárragos y, una vez que estén blandos, agregar los champiñones. Dejar la mezcla en el fuego por 3-4 minutos, aproximadamente, revolviendo lo necesario para asegurar que se cocinen los champiñones. Una vez tibio, agregar el queso previamente picado en trozos pequeños.
Verter esta mezcla en la masa que ya está precocida.
Luego, mezclar la leche, la crema, los huevos y las claras. Revolver y sazonar con sal, a gusto, la mezcla.
Por último, echar la mezcla líquida en el molde que ya tiene los espárragos, tocino y champiñones, y distribuirla uniformemente.
Llevar al horno a 180 grados durante el tiempo necesario hasta que la mezcla líquida endurezca y el quiché tome un color dorado en su parte superior.
Dejar entibiar antes de servir, a fin de facilitar su corte y presentación.