Ingredientes:
1 kg de carne magra de vacuno (posta negra, lomo liso, abastero, etc.)
250 g de champiñones.
1 cebolla grande.
2 vasos de vino tinto.
1 taza de caldo de verduras.
1 cucharada de aceite.
2 cucharaditas de maicena disueltas en 2 cucharadas de agua.
2 dientes de ajo picados.
1 cucharada de tomillo fresco picado (si no hay, puede ser tomillo seco y no hay problema)
3 hojas de laurel.
Sal y pimienta.
Preparación:
Poner en una olla o bol el vino, tomillo, ajo, laurel, sal y pimienta. Macerar por al menos 2 horas.
Sacar la carne de la olla o bol, reservar el caldo y sellar la carne en una sartén.
Una vez que la carne esté macerada y sellada, ponerla en el horno a 150 ºC. Cocinar por al menos 1:30. Cada 30 minutos, revisar la carne e ir incluyendo poco a poco el caldo (paso 2). La idea es que la carne quede tan blanda que no tengas que ocupar cuchillo.
Mientras la carne está en el horno, pica los champiñones en láminas y la cebolla en plumas. Sofríe la cebolla en mantequilla y sal sin revolver hasta que tome un lindo color café. Luego, incorpora los champiñones. Reservar.
Cuando haya pasado el tiempo, saca la carne del horno y corta un trozo para verificar el sabor y la textura. Si la quieres más blanda, devuélvela al horno, incorpora más caldo y revísala cada 20 minutos.
Datos:
Para evitar que se seque, cubre la fuente de vidrio con papel aluminio. Así, la carne se va a cocinar en su propio juguito, quedando húmeda y tierna. Cuando esté blanda y lista para comer, quita el papel aluminio y deja que el jugo se evapore lentamente. En este paso, incorpora la cebolla y los champiñones.
A mí me gusta dejar un poco de caldo (paso 2) reservado para el momento de servir la carne. A este caldito le incorporas la maicena y lo pones sobre el trozo de carne.
La carne se troza una vez que esté lista para servir, ¡nunca antes! :D